Ramagya
🏹

Eklavya - El Estudiante Devoto

एकलव्य

Eklavya era un niño de una tribu que soñaba con convertirse en un gran arquero. Fue a ver al Guru Dronacharya, el mejor maestro de arquería de toda la tierra, y le suplicó que lo aceptara como discípulo. Pero Dronacharya se negó, pues solo enseñaba a príncipes y guerreros de familias reales. Eklavya no se rindió. Se internó en lo profundo del bosque y construyó una estatua de arcilla del Guru Dronacharya. Cada día, sin excepción, se sentaba frente a esa estatua y practicaba arquería con absoluta devoción. Trataba la estatua como si fuera su maestro real y se instruyó a sí mismo gracias a su esfuerzo incansable y su dedicación. Día tras día, mes tras mes, Eklavya practicó hasta convertirse en un arquero extraordinario. Un día, un perro ladraba con fuerza en el bosque. Eklavya disparó sus flechas con una velocidad y una precisión tan asombrosas que la boca del perro quedó llena de flechas, y sin embargo el animal no sufrió ningún daño. Cuando Dronacharya contempló aquella destreza portentosa, quedó atónito. Preguntó quién había enseñado al muchacho. Eklavya señaló la estatua de arcilla y respondió que el propio Dronacharya era su guru. Entonces Dronacharya le pidió una guru dakshina, el tributo al maestro: le pidió el pulgar derecho de Eklavya. Sin un instante de vacilación, Eklavya se cortó el pulgar y se lo ofreció a su guru. Este acto permanece como uno de los más grandes ejemplos de sacrificio y devoción hacia un maestro.

Moraleja

Con verdadera dedicación y autodisciplina, cualquier habilidad puede dominarse.