Las Bayas de Shabari
राम
Shabari era una anciana mujer tribal que vivía sola en el bosque. Antes de partir, su guru el sabio Matanga le había dicho que un día el Señor Rama vendría a visitarla. Desde ese día, Shabari limpiaba su cabaña cada mañana, la decoraba con flores y esperaba con paciencia la llegada de Rama. Pasaron muchos años, pero la fe de Shabari jamás flaqueó. Cada día recogía bayas frescas del bosque. Probaba una por una para comprobar si eran dulces o amargas. Guardaba únicamente las más dulces y descartaba el resto, para que Rama no recibiera nada que no fuera lo mejor. Un dichoso día, el Señor Rama y Lakshmana llegaron verdaderamente a la humilde cabaña de Shabari. Shabari se llenó de una alegría desbordante. Con manos temblorosas, le ofreció a Rama las bayas que ella ya había probado. Lakshmana notó que las bayas estaban a medio comer, pero Rama las comió todas con amor y declaró que jamás en su vida había probado bayas más dulces. Rama dijo que la verdadera devoción no conoce casta, riqueza ni apariencia, y que ante lo divino solo importan el amor puro y la entrega total.
Moraleja
En la verdadera devoción, solo el amor y la fe importan de verdad.